Estefany desafió los estereotipos al estudiar mecánica automotriz y transformar su vocación en independencia, empleo formal y nuevas oportunidades

Para muchas jóvenes que crecen en las zonas urbanas periféricas de Lima, continuar con una educación superior o técnica no es una opción sencilla debido a los altos costos formativos. A esta barrera económica se le suma un obstáculo social y cultural muy arraigado: los estereotipos. En el Perú, la mecánica automotriz es considerada una labor exclusiva para hombres; de hecho, solo el 13.6% de los empleos en el sector automotor son ocupados por mujeres (INEI 2022). Estefany, con tan solo 17 años, se enfrentó a esta dura estadística cuando decidió seguir su vocación.
«En un principio yo me sentí tan nerviosa o rara porque podía de repente ser la única en el salón», recuerda al hablar sobre cómo el prejuicio de entrar a un espacio visto como masculino genera temor y dudas en las mujeres jóvenes.
«Me sentí tan nerviosa o rara porque podía de repente ser la única en el salón»
Estefany, participante del Proyecto «Cambiando Esquema»
Una vocación frente a los prejuicios
Pese a los nervios, en el año 2019, encontró el respaldo necesario al participar en el proyecto Cambiando Esquemas, implementado por Plan International y financiado por Hyundai. Con esto, la determinación de Estefany fue más fuerte. Esta iniciativa otorgó becas integrales a 63 jóvenes (20 mujeres y 43 hombres) para estudiar la carrera de Mecánica Automotriz en una institución de prestigio como SENATI. La participación de este grupo de mujeres marcó un hito en la institución, ya que la brecha desde las aulas era alarmante: para el año 2018, las mujeres inscritas en esta carrera representaban apenas el 0.3% del total de estudiantes. (Fuente: Instituto Nacional de Estadísticas e Informática 2018)
Además de cubrir necesidades clave de conectividad y movilidad, el proyecto fortaleció, junto a la currícula técnica, sus habilidades blandas, el trabajo en equipo y el conocimiento de sus derechos laborales.

«Me di cuenta de que habían más mujeres que querían romper este estereotipo y que también las mujeres podemos estudiar una carrera que usualmente está visto que solamente podían estudiar varones».
«…Las mujeres podemos estudiar una carrera que usualmente está visto que solamente podían estudiar varones».
Estefany, participante del Proyecto «Cambiando Esquema»
Abriendose camino
Su seguridad se tradujo rápidamente en logros tangibles. Con las herramientas técnicas y emocionales adquiridas, Estefany ingresó al mercado laboral formal y actualmente trabaja en la reconocida empresa Volvo Perú, donde aplica todo lo aprendido y demuestra su capacidad en un rubro exigente. Sin embargo, su mayor victoria no se mide solo en el éxito corporativo, sino en el impacto que su independencia económica ha tenido en su familia.
«A los inicios de mis primeros sueldos, he podido aportar en mi familia… sentía que hacer esas cosas me llenaba mucho de gratitud porque podía darle a mi mamá una mejor vida a lo que teníamos antes», cuenta con orgullo.
«A los inicios de mis primeros sueldos, he podido aportar en mi familia»
Estefany, participante del Proyecto «Cambiando Esquema»

Transformando su futuro
Lejos de conformarse, Estefany desea seguir desarrollándose profesionalmente. En el ámbito laboral, se encuentra postulando a un nuevo puesto para hacer línea de carrera dentro de su empresa. Además, tiene la firme convicción de iniciar pronto una carrera universitaria y así continuar su formación académica. La joven que alguna vez temió entrar a un taller, hoy lidera su propio camino y se ha convertido en un referente de agencia y poder para otras adolescentes.

«Este proyecto nos dio las herramientas a mí y a muchas mujeres para poder creer en nosotras mismas y a luchar por lo que queremos en nuestro futuro».
«Este proyecto nos dio las herramientas a mí y a muchas mujeres para poder creer en nosotras mismas«
Estefany, participante del Proyecto «Cambiando Esquema»
